En Girona se habla de un 3-0 a su favor. Desde luego, jugando como se jugó ayer noche, les daríamos la razón. Un tercer cuarto, donde cada uno hizo la guerra por su cuenta, donde la ausencia de defensa y la falta de concentración, resumen un encuentro que no dio la sensación de que fuera el típico encuentro de playoff.
Los jugadores del Girona, y el propio Ricard Casas, supieron lo que debían hacer, mientras nosotros no. Un parcial de 15-2 en el tercer cuarto, sintetiza lo mal que se hizo. Hubo inoperancia desde todos lados, y ahora con poco margen, hay que poner la vista en el domingo, porque un dos cero sería casi un adiós a este playoff. ¡Vamos Canarias!