Esta crónica no es atemporal porque aun los aficionados siguen disfrutando, y que para algunos es más que un trofeo.
El martes 31 de enero de 2012, pasará a la historia del Club Baloncesto Canarias, como el momento que se obtuvo la XX COPA SAR PRÍNCIPE ASTURIAS. Un trofeo, que representa la victoria, un premio, algo que se exhibirá, que nos subirá la autoestima a los aficionados y socios del Club, un orgullo. Nos da igual que el trofeo sea de diseño y materiales exclusivos, porque para algunos, es la representación de un camino que se empezó a recorrer hace años, y que aún no ha finalizado ni finalizará. Durante todo este tiempo, nos ha guiado un sentimiento profundo que ha sido la devoción por unos colores; el aurinegro.
“El devolver al Club a lugar que le corresponde” ha sido la frase usada para un objetivo incuestionable.
Permítame, aficionados del Canarias, decirles que está Copa, es también, el reconocimiento al trabajo y la dedicación de muchos directivos, muchos de ellos anónimos, que han contribuido muchísimo estar donde estamos hoy.
Son unos héroes anónimos que no buscan reconocimientos o medallas, sólo cumplieron con su trabajo por amor a un Club, y el martes 31, también, recibieron su premio.
Y no me cabe la menor duda que ésta temporada será la de nuestro relanzamiento hacia la gloria. La de comenzar hacer realidad los muchísimos sueños que aún nos quedan por cumplir. Sueños y logros que superen a los ya conseguidos. Sueños y logros que nadie van a conseguir cercenar.
Ayer, nos tumbaron las circunstancias, pero hoy ya nos estamos levantando. Que no se preocupen, no se esfuercen, no hay nada que hacer, nosotros somos así.
¡HEMOS VUELTO!
.jpg)