La Real Academia Española de la Lengua, entre las definiciones que da como usura, está: “Ganancia, fruto, utilidad o aumento que se saca de algo, especialmente cuando es excesivo.”
En estos días, miembros del C.B. Canarias, preparan con anticipación el terreno, ante la reunión que tendrán en Barcelona con los ínclitos señores de la ACB. Félix Hernández, presidente del Canarias, va urgido con unos argumentos que por historia le pertenecen al Club de preside, y va con la intención de rescatar los derechos que le asiste. Pero ante sí se encontrará a unos mandatarios de una Asociación, cuyo propósito es seguir manteniendo su estatus personal.
Tal vez, nuestra opinión no sea conveniente en estos momentos, pero aun así, no dejaremos de manifestar nuestro juicio. Tanto es así, que mostramos, haciéndonos eco también de los comentarios de muchos aficionados, el "rechazo" de las medidas de acceso a una Asociación que consideramos leoninas y que rayan la usura.
El concepto del espectáculo en el deporte, no va aparejado con las medidas recaudatorias que realizan, sesgo recaudatorio, es a todas luces inmoral, dada la situación en la vive el país, por ende el baloncesto profesional español.
En este sentido, el Grupo de Opinión CBC manifiesta su profundo rechazo a este tipo de decisiones, que lo único que consiguen es 'torpedear' la progresión del baloncesto en lo cualitativo y en lo cuantitativo, bajo debates y propuestas que no inciden en el desarrollo real de la competición; utilizando a los clubes o entidades (SAD) como objetos.
Esto supone reconocer una mentalidad caduca e irrespetuosa hacia la sociedad y de unos Clubes, a los que se les quiere mediatizar en lo económico, obviando a todas luces, "que lo primordial es lo deportivo".
Para finalizar, creemos que la postura de la ACB "son pasos hacia atrás, y que este tipo de medidas, en todo caso, deben ser consensuadas con los propios miembros de ACB, buscando con sentido común medidas económicas que no sean discriminatorias, aunque ciertamente, para estos señores el sentido común sea menos común de sus sentidos. Creemos, que como les afecta directamente a sus sueldos escandalosos, la medida que proponemos les resulte demasiado mediática y estéticamente retrógrada.
Estamos convencido, que uno de los padres de la ACB, Pepe Cabrera (DEP) no planteó una Asociación para discriminar deportivamente a los Club, y menos aún al co-fundador de la ACB, el Club Baloncesto Canarias.
