Los aurinegros cayeron derrotados el domingo ante Blusens
Monbus por 71-68, regresando a Tenerife con “la miel en los labios”, tras
realizar un trabajo serio en tierras gallegas.
Durante todo el encuentro el Canarias estuvo con
posibilidades, con buenos minutos de Blagota Sekulić que salió en el quinteto
inicial.
En cuanto a la dirección de juego, vimos una cierta mejoría,
sobre todo en defensa, pero seguimos echando en falta ese tiro exterior, no
sólo de los bases.
Mención especial, fue el triple meteórico de Nico Richotti
que, lanzó a una sola mano convirtiendo una canasta para la historia.
Y llegó el último acto, donde la situación parecía
controlada, pero surgió la figura del mallorquín, Alberto Corbacho que con dos
triples consecutivos, dejó al equipo canarista sin opciones, aunque tuvimos por
tres ocasiones la posibilidad de igualar el encuentro desde la línea de 6,75,
pero la fortuna no nos sonrió.
Significar la franca mejoría y la buena actitud defensiva,
el propósito debe ser; mejorar. La realidad de la competición, nos pone en el
camino un difícil escollo, a un Real Madrid, que vendrá la próxima semana al
Pabellón Santiago Martín.
