Cuando los bases toman protagonismo que les asigna el
baloncesto moderno, los equipos fluyen mejor en ataque. Pues, esta vez, Ricardo
Úriz, mañana será, Carles Bivià, el que liberó el ataque en los momentos más
calientes, con tan sólo tres minutos para finalizar el encuentro, acumulando 14
puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, 5 faltas recibidas y 24 de valoración.
Pero no desdeñamos, la labor defensiva del grupo, donde se
consiguió un total de 35 rechaces, destacando en esta labor, Fotis Lampropoulos,
que fue el máximo reboteador del encuentro (8).
El puesto 14 en la clasificación, producto de la victoria
ante el Cajasol, debe ser un acicate para seguir en la línea marcada.
Queda aún mucho camino que recorrer, pero si hace una semana
decíamos que así no se puede, hoy, y tras ese protagonismo de los directores de
juego, afirmamos así si se puede.
¡ENHORABUENA AFICIÓN!
