C.B. Canarias, salió al Palau Olímpic de Badalona, muy frío,
como si la cosa no fuera con ellos, y la demostración es el elocuente marcador
del primer cuarto 33 a
13.
La falta de concentración, en todas las facetas del juego,
se traducían en errores tanto en defensa como en ataque, hasta el punto, que
este periodo, tan sólo fuimos capaces de encestar 6 puntos, en ocho minutos.
Desde el banquillo, no se pudo encontrar una solución para
el ciclón verdinegro, y la demostración, que tanto la defensa como el ataque aurinegra
no funcionaba, fue el marcador al descanso (61-36).
Desde los vestuarios, salió un C.B. Canarias muy distinto, y de la mano de Saúl Blanco, empezamos a triturar la canasta de los pupilos
de Salva Maldonado. Está claro que el lastre del los dos primeros cuarto, nos
obligaba a realizar un doble esfuerzo, en tercer cuarto, fue el intentar
reducir la diferencia, y así se hizo 67-50, min. 26.
Los FIATC Joventut, no daba crédito a lo que estaba
sucediendo, el juego aurinegro había pasado, de ser cándido a ser radicalmente serio,
extremo éste, que dejaba casi noqueado a los de Badalona.
El CB Canarias, tras un esfuerzo encomiable, logró encaramarse
a tres puntos en el marcador (74-77). Pero nuevamente, nos entró el pánico, acciones
precipitadas, se nos encogía la mano… pasamos de poder matar el encuentro a que
nos mataran ellos, con un Fisher pletórico que llevó a su equipo a la victoria
por 92-81.
