¿Necesitan los ‘grandes’ equipos ayuda de los árbitros?
El baloncesto moderno se ha visto manchado por un problema
que cada vez es más común, y que siempre termina dando que hablar; “las
decisiones de los árbitros en las polémicas jugadas de los encuentros”.
Reconocemos, que no es nada fácil la labor de un árbitro, y eso
que se les ha unido la técnica para aminorar sus equivocaciones como es la visualización
mediante vídeo de jugadas conflictivas en los finales de los encuentros.
Dicho esto, cuando se trata de un equipo ‘grande’ como el
Real Madrid o el Regal Barcelona, los clubes más seguidos en el mundo, la
situación cambia y todos reclamamos ante una supuesta colaboración arbitral o
ayuda administrativa, que finalmente termina perjudicando a su rival de turno.
Circula en el mundo del baloncesto, la irónica definición de
las siglas ACB, Asociación Catalana de Baloncesto, por aquello que la sede de
la citada asociación reside en Barcelona.
Entonces nos surge una gran duda: ¿necesitan los ‘grandes’
equipos ayuda de los árbitros?… respuestas habrán tantas como cabezas en este
mundo, pero desde nuestro punto de vista tenemos claro que equipos como el
Barcelona y el Real Madrid, que cuentan con dos de las mejores nominas de la
Liga Endesa, no necesitan para nada que un árbitro les de una ‘manita’ para que
terminen sacando adelante sus compromisos.
El domingo, 10 de marzo de 2013, pasará a los anales de nuestra
historia particular como el día que el Regal Barça venció al C.B. Canarias por 81 a 89, merced a la decisiones
de los colegiados.
Finalmente, queremos manifestar, que no se olviden los
árbitros que su trabajo tiene una enorme responsabilidad, si no saben hacerlo
con rigor y profesionalidad es mejor que lo dejen. Si en la vida cotidiana, si no
se hace bien cualquier trabajo se paga las consecuencias, y ellos no pueden ser
menos. No quiero entrar en conspiraciones y tramas demenciales sacadas de contexto,
pero he aquí mi apoyo a Jakim Donaldson, al que le decimos que realizó un tapón
de libro, y que su bofetada a la loneta fue interpretada torticeramente por el
colegiado, al objeto de perjudicar.
Esto resume nuestro enfado por el nefasto arbitraje que
recibió el equipo canarista. Todos los árbitros se equivocan, y lo hacen con
todos los equipos, pero no por ser habitual debe convertirse en norma.
