El C.B. Canarias tras las victoria en Manresa, por 86 a 93, continúa con opciones
para jugar los play-off por el título, y que significaría un nuevo hito histórico
para la Entidad.
El encuentro se pudo presenciar gracias a la retransmisión de
RTVC, en un pabellón donde a penas parecía que hubieran espectadores, un Nou
Congost, abatido por saber que su equipo no estará la próxima temporada, en la
Liga Endesa.
El primer cuarto, los aurinegros leyeron a la perfección el
encuentro, de la mano de Ricardo Úriz, quien liberaba el ataque con dos triples,
y Blagota Sekulić, martilleando desde la pintura.
Conocida las bajas de Jaime Heras y de Saúl Blanco, el técnico
Alejandro Martínez, no le quedó más remedio que utilizar a Carles Biviá como
escolta, hasta Jesús Chagoyen, llegó actuar en la posición de tres.
Si hay algo que sobresalió del encuentro fue el tercer
cuarto del C.B. Canarias, con una efectividad casi inmaculada, desde la línea
de 6,75 y del 4,60, llegando alcanzar una renta de 19 puntos (53-72). Instantes
donde pudimos oír silbidos del gélido Pabellón Nou Congost, en respuesta a la desidia
de un equipo desmotivado.
La desaprobación del público hizo reaccionar a los
catalanes, de la mano de DeVries y de Hanga, llevando el encuentro a unas cotas
que parecían impensables, dado lo visto en el tercer cuarto, hasta el punto que
en el minuto 34, el electrónico señalaba una ventaja de tan solo 4 puntos (77-81).
Pero, llegó Nico Richotti, que viene realizando unos encuentros de película,
para devolver la tranquilidad a los aurinegros con un triple antológico. Fue
Ricardo Úriz, quien puso la guinda al encuentro tras una canasta de talento
individual, a aro pasado encestó, certificando que aún estamos vivos en la
lucha por los play-off por el título.
