Una victoria de renombre del C.B. Canarias ante el Unicaja de Málaga por 97 a 92, que con un parcial de 20-4 en el último cuarto, dejó trastocado al equipo malagueño, y con el argumento del técnico aurinegro, Alejandro Martínez, que “No nos vamos a quedar aquí”
El primer cuarto del Unicaja, hizo gala de su poderío ofensivo, con un Luka Zoric que se encargó de anotar, y además de repartir juego. Gracias al croata, el grupo de Jasmin Repesa, dominaba el encuentro, aunque con errores en defensa que no le permitían coger ventaja suficiente. Mientras, el Canarias anotaba con facilidad aprovechando los desajustes en su zona, que era un coladero. Importante, en este cuarto, fue la excelente actuación de Levi Rost que equilibraba la balanza, y además, a esto se le añadió el bonus de faltas a favor, y que nos permitió ir en repetidas ocasiones a línea de tiros libres, concluyendo los primeros 10 minutos con un resultado de 24 a 24.
El segundo cuarto comenzó, con la nada habitual posición de Jesús Chagoyen jugando de tres, y con un Richi Guillén, demostrando la calidad que atesora, poniendo el 37-34. Esto le permitió al cuadro aurinegro enlazar un parcial de 11-4, y que ponía a los malagueños contra las cuerdas 45-36. Pero si hubo una jugada espectacular en el encuentro, esa fue la protagonizada e iniciada por Carles Bivià, y finalizada con un estratosférico alley-oop por parte de Nico Richotti. Pero la reacción del Unicaja no tardó en aparecer, resolvieron con eficacia el problema, llegándose al término del primer periodo con igualdad 49-49.
En la reanudación, fue Krunoslav Simon el que nos “amargaba la existencia”, pero aún así, el conjunto malagueño no conseguía alejarse en el electrónico, con un Jakim Donaldson, inconmensurable en el rebote, a pesar de su inferioridad en centímetros, su espíritu de lucha, le hacía conseguir un 2+1 digna de mención, esta excelente actitud no se vio más, por decisión técnica, y que viene siendo habitual, al desaparecer del encuentro. Al final del tercer cuarto se llegó con un 63-62 y todo por decidir.
La apariencia era que el Unicaja le había tomado el tono al encuentro, aunque nada más lejos de la realidad, los aurinegros, se enfundaron las armaduras, de ese equipo que aniquiló al Real Madrid, y que estuvo apunto de vencer al Regal Barça sino si hubiese cruzado por medio la desastrosa actuación del colegiado Hierrezuelo.
Ese equipo, que representa al Club que está a punto de cumplir su 75 aniversario (74 años), paso del 63-64 al 83-68, un parcial de 20-4, que enardecía a la afición. Instantes, donde, la excelente actuación durante el encuentro, de Saúl Blanco, dejaba finiquitado el encuentro desde la línea de 4,60, y con una afición, que dejó muestra, que este Pabellón, el Santiago Martín, fue creado para y por el Club más grande de la provincia de Tenerife, y que estará, la próxima temporada en la mejor liga de Europa del baloncesto.
