El C.B. Canarias, en la primera jornada de la liga regular
de ACB, sufrió para ganar por 76-74 al Rio Natura Monbus en el Pabellón
Santiago Martín.
El conjunto de Alejandro Martínez fue de más y menos y
concluyó el encuentro arrojando muchas dudas en su juego, también es verdad,
que hoy por hoy, el equipo se encuentra mermado por las ausencias de Levi Rost
y de Fotis Lampropoulos, ambos presentes en el encuentro.
Un atroz parcial del Obradoiro 7 a 25 en el último cuarto, borró
la sonrisa de los aficionados presentes en la noche del sábado 12, en el Pabellón
Santiago Martín, que se las prometían muy felices a tenor de los 20 puntos de
diferencia que le llevamos a nuestro rival.
Desde el inicio del primer cuarto los aurinegros enseñaron
sus armas, un juego interior consistente, donde brillaba con luz propia Blagota
Sekulić. Unos de los fichajes estrellas de los gallegos; Mike Muscala, pívot de
2,11 m., procedente la liga americana la NCAA, no podía con el internacional y
capitan de la selección de Montenegro; Blagota Sekulić, que estuvo
espectacular.
En estos primeros compenses el Canarias consiguió un parcial
de 14-0, con un baloncesto fluido y una excelente defensa, donde ciertamente, hemos mejorado muchísimo, sobre todo con la incorporación de Luke Sikma y la
complicidad del resto del equipo.
El segundo cuarto, “y se hizo la luz”, aunque los
protagonistas eran otros, con la excelente dirección, de Carles Biviá, y el
buen hacer de Pipa Gutiérrez, llegando al descanso con el electrónico a favor
de los aurinegros por 40 a 29.
Tras la vuelta de vestuarios, el Canarias martilleó la
canasta del Rio Natura Monbus, y vimos a un Saúl Blanco, “en su salsa”, con 8
puntos consecutivos, destrozado desde el perímetro a los gallegos, con el
sonido de bocina dando por concluido este cuarto por 63 a 49, "todos éramos muy felices."
“Y se hizo la oscuridad”. El Canarias comenzó a errar en
ataque, se bajo las manos en defensa, se comenzó este último cuarto sin los
posibles titulares en cancha, sabiendo, que los encuentros “hay que matarlos
siempre”. Se empezó a especular, a pesar de un tiempo muerto del técnico del Canarias,
y como consecuencia de un primer parcial del Obradoiro de 0-13. "Jugar a consumir
la posesión sin nada más", no era la solución, y prueba de ello, y dado que el
remedio no venía de ningún lado, los efectos se dejaron ver
inmediatamente, un parcial de los pupilos de Moncho Fernández de 7 a 25, nos
ponía contra las cuerdas, faltando pocos segundos, y por los pelos, rematábamos
la faena, desde el 4,60, pero sobre todo con una victoria en las alforjas.
Foto: ACB
