El pasado domingo día 7 de diciembre, se vivió en el Pabellón Santiago Martín, un encuentro muy espeso, lleno de fuerza y vibrante, por parte del C.B. Canarias y el La Bruixa D´Or Manresa.
En absoluto, fue nada fácil sacar este partido adelante ante el colista de la Liga Endesa, que en ningún momento demostró tal condición, y es que se nota la dirección de Pedro Martínez.
Se justifica ésta agónica victoria, en primer lugar, a las ausencias e Saúl Blanco y Fotis Lampropoulos, y segundo lugar, entre otras cosas, a la defensa montada por el equipo manresano, al desacierto desde el perímetro, sobre todo, desde más allá de la línea de 6,75, además, la mala fortuna en los tiros fáciles, y en ocasiones en el rebote, sin olvidarnos, de un irregular arbitraje que sin bien no influyó, si nos perjudicó en muchos lances del juego.
Pero, fue en los últimos instantes del encuentro donde se decidió el partido, cuando apenas faltaba 47 segundos, y con un Bruixa D´Or Manresa bloqueado, Levi Rost, ponía la igualada en el marcador (61-61), tras el tiempo muerto solicitado por Pedro Martínez, llegaría el mágico y providencial triple de Javi Beirán, que dinamitó la moral del equipo catalán. Davin White, quien había sostenido a su equipo, tuvo en sus manos complicarnos las cosas, pero erró sus tiros libres, llegando el rebote a manos canaristas, y Rodrigo San Miguel “cuan bala” corrió la banda, sólo una falta, lo pudo parar, poniendo el resultado definitivo, (66-62), y con la afición, disfrutando de una victoria, que costó muchísimo, pero gracias a la simbiosis afición-equipo fue crucial en el resultado final.
