El equipo de un desdibujado Alejandro Martínez, salió ayer martes 30, en el último encuentro del presente año 2014, en el Pabellón Santiago Martín con la cara marcada como no cabía imaginar, a pesar que existía la posibilidad de la derrota, “pero no así”.
Este nuevo tropiezo de los aurinegros ante el Bilbao Basket por diecisiete puntos (68- 85) en la Liga Endesa alimenta las dudas sobre tantas decisiones erróneas de un técnico que no llegamos a entender, y quien ha dado mucho por este Club. Pero ello, no implica que tenga patente de corso, como para vociferar públicamente ante cuatro mil espectadores, de manera soez, “vete a la mier…” dirigido a Fotis Lampropoulos. Si bien, esto “puede parecer para algunos, algo anecdótico”, lo que no lo es, es cómo se fraguó ésta última derrota. Tampoco olvidamos, aquella otra ante el CAI Zaragoza, donde tuvo una influencia directa el técnico, amén de otros encuentros que se pudo cambiar el sino del partido, como el FIATC Joventut o éste último ante el Bilbao Basket.
Con todo, la sensación que muchos percibimos, es que el equipo está desmadejado, quebrado e incluso, amedrentado por el banquillo. Muchos jugadores, juegan mirando al técnico, con miedo…
Hoy podríamos estar hablando de otra cosa, no nos gusta, este tipo de situaciones, pero hay algunos que se olvidan de lo que fuimos,” un equipo” humilde, sin prepotencia, un equipo que era un verdadero ganador porque sabe reconocer sus derrotas y sus errores.
¡FELIZ AÑO!
Foto: C.B. Canarias
