El encuentro ante el cuadro donostiarra, Gipuzkoa Basket, "no fue nada fácil" y la victoria resultó posible gracias a la intensidad defensiva mostrada por el C.B. Canarias, en el último cuarto, donde la balanza se inclinó del lado aurinegro, señalando el electrónico un 77 a 68.
Durante casi todo el encuentro, la tónica fue la igualdad en el marcador, trasladando a la grada la duda.
El origen de esta incertidumbre, estaba en su mejor jugador del Gipuzkoa Basket, Taquan Dean (18 puntos y 25 de valoración), que, no había forma de pararlo. También, el conjunto de Jaume Ponsarnau, contó con otro estilete, un jugador; tosco, y que sus acciones rallaban continuamente en la falta, estamos hablando de David Doblas, quien sacaba de quicio a nuestros interiores.
En el decisivo cuarto tiempo, los aurinegros apretaron los dientes, estando como director de juego Úriz, en ocasiones, pasado de revoluciones, cosa impropia de su experiencia y calidad. Pero, fue un tapón de Fotis Lampropulos, el punto de inflexión hacia la victoria, obligando al técnico visitante a parar el juego. El efecto, no se dejó ver, ya que Fotis, uno de los helenos de nuestra plantilla, realizó un gran trabajo en defensa y ataque, puesto que el otro, Tsairelis, sólo lo vimos en el calentamiento.
El encuentro finalizó, con la satisfacción de los aficionados, y algunos enojados con el trío arbitral, quienes erraron en demasía.
