El equipo aurinegro se llevó el derbi, en un encuentro predominantemente defensivo, antiestético en cierto momentos, donde el trabajo, el sacrificio y la convicción imperturbable, dio la Vitoria al C.B. Canarias ante el vigente subcampeón de la Eurocup, Herbalife Gran Canaria.
El grupo de Alejandro Martínez, se olvidó de su última derrota, donde el trabajo colectivo, fue vital para someter a un Granca, por 71 a 68.
El “scouting” del Gran Canaria, lo ejecutaron casi a la perfección, y en parte consistía en evitar que pudiéramos correr. El análisis pormenorizado de nuestro rival de turno, se traducía en secar a sus bases y escoltas, así como dominar el rebote (40 rebotes, 8 más que nuestro rival).
Durante buena parte del encuentro, Blagota Sekulić, llevaba el peso del ataque de los canaristas, convirtiendose el mejor del encuentro con 23 de valoración, mientras por parte del Granca, la faceta anotadora se la repartían varios jugadores.
El punto de inflexión del encuentro vino a raiz de la diferencia de 8 puntos que marco el Herbalife Gran Canaria (47-55). Una diferencia que se nos antojaba enorme, dado el devenir del encuentro. Pero este equipo es capaz de hacer cosas incompresibles, y haciendo acopio “de creer en lo imposible” le endosan un parcial de 9-0 al equipo de Aíto García Reneses, consiguiendo superarles en un punto (56-55).
Con esa convicción, de creer en lo imposible, surgió el “genio y figura” de Nico Richotti, para dar la victoria en un encuentro muy difícil. Nico, capaz de hacer lo inverosímil en posible, sacó su tarro de las esencias, trasmitiendo el delirio a los aficionados, forzando en primer lugar la quinta falta Walter Tavares, jugador que nos parece muy bisoño aun, para anotar a continuación una canasta de dos, y posteriormente, conseguir un TRIPLAZO a 45 segundos para el final, y el frenesí de la afición.
