El C.B. Canarias mostró en ciertos momentos del encuentro ante el Real Madrid mejor cara que en los dos encuentros anteriores e incluso las diferencias se manejaban entorno a decenas de puntos de diferencia, permitiéndonos soñar con la remontada... pero finalmente el resultado acabó siendo en lo que está señalado en el calendario, de los resultados previsto.
Tercera derrota por 112 a 89, y que supone que estemos en la cabeza de los equipos con más puntos en contra, y desde nuestro punto de vista no producto de la casualidad, porque la defensa canarista hace aguas por doquier.
Los ilustrados en la materia, insisten que este equipo se está acomodando, que hay que ser pacientes, el resto; los neófitos, pero con derecho a opinar y que no hemos perdido el sentido común; admitimos, que sí, que se están acoplando, pero vemos tres inconvenientes que nos llama la atención y que nos incitan a la reflexión.
En primer lugar, este equipo tiene un déficit en la dirección, uno de los directores de orquesta no está dando la talla de lo que se esperaba de él. Estamos señalando al nuevo fichaje, White, quien ralentiza al equipo, y su actitud, visto lo visto, deja mucho que desear. En segundo lugar, el puesto de escolta, está cubierto por Nico Richotti, a quien lo estamos quemando como a un "chicharron", jugando demasiados minutos, porque no tenemos a nadie en el banquillo que lo pueda suplir. Tercero y último, carecemos de un cuatro reboteador e intimidador, perfil que no posee Abromaitis ni ningún jugador de la plantilla.
Con todo, esta es la plantilla que se ha confeccionado, y no las tenemos que comer con patatas, confiamos, que esto cambie, y pronto, porque no nos gusta el andar de la perrita.
