El C.B. Canarias, del domingo día 8 en el Pabellón Santiago Martín, para los aficionados tiene un juego irreconocible, insípido y poco atrayente, que evidentemente es producto, por las nuevas incorporaciones, que deben acoplarse sí o sí lo antes posible.
No obstante, la derrota ante el MoraBanc Andorra por 81 a 83, se cimentó, entre otras razones, por la frágil defensa y la falta de acierto en los tiros a media y larga distancia, donde las defensas de ayudas no funcionan. Además, nos parece, que existe una carencia en puesto de cuatro, un jugador intimidante y reboteador, es más, creemos que esta plantilla, está cargada con demasiados tres, que no ayudan en demasía a los pívots, solo se escapa Javi Beirán, que lo intentó en varias ocasiones.
Otro aspecto del choque, que nos parece que coadyuvó a la derrota, fue en el que los visitantes dominaron el choque durante todo el partido, merced a que jugaron con dos pívots grandes y nosotros no supimos contrarrestar ese aspecto, poniendo a nuestros pívots en liza, a saber; Blogota y Xavi “por ejemplo”.
Cuando estaba casi todo perdido, esa sensación soporífera del juego, más propia de una pachanguita, apareció, White, que estuvo desparecido durante el encuentro, al igual que otros, que aún no han demostrado casi nada, éste, realizó varias recuperaciones que nos dio esperanzas, pero la inseguridad de algunos jugadores, produjo imprecisiones, llegándose al final del encuentro con la inevitable derrota, y con la sensación que el equipo aurinegro le falta temperamento y carácter.
