El domingo 1 de octubre, muchos aficionados aurinegros se acercaban al Pabellón Santiago Martín optimista de cara al encuentro que se iba a disputar con el Movistar Estudiantes, y finalizaría con derrota del C.B. Canarias (73 -75)
Como consecuencia, en las redes sociales se ha desatado un sinfín, de opiniones, entre otras, pidiendo la dimisión del entrenador, que lo hace responsable de la derrota del encuentro. Nosotros, no creemos que esto sea así, a pesar de no compartir la decisión técnica (Declaración de Alejandro Martínez: nos equivocamos….. a veces uno, a veces otro, a veces el entrenador) que se tomó en los últimos minutos del partido. Creemos que la derrota ante el Movistar Estudiantes es como consecuencia de un cúmulo de circunstancias que están saliendo a flote encuentro tras encuentro.
Estimamos, que mal endémico reside en las carencias de una plantilla mal confeccionada. Echarle la culpa a TODOS los jugadores y sin distinción, de los problemas deportivos que está teniendo el equipo es un recurso demasiado fácil, sobre todo si se ocultan otras carencias que ya se vienen arrastrando desde pretemporada, utilizándose como escusa; que son muchos jugadores nuevos y que necesitan acoplamiento.
Desde el encuentro contra el Sevilla se preveía que algo no funcionaba, y ese algo, eran los nuevos fichajes.
Un base, que se le presupone una calidad contrastada, Davin White (En los dos último encuentros ha valorado: -9 y -4), no mueve bien al equipo, lo ralentiza, sus porcentajes de tiro son raquíticos, y su actitud en la cancha no nos gusta. Los más optimistas, esperan de él que haga un partido excelente para decir: ¡Ves es el mejor de mundo mundial! Y nos preguntamos ¿Cuántas derrotas tenemos que sufrir para ver esto? Un Tim Abromaitis, que no es un cuatro, y cuando lo intenta, no se desenvuelve nada bien, está muy verde, inseguro, comprobando que su estado natural es pulular por la línea de 6,75. Un Kerry Carter, jugador valiente, con progresión, al que se le presupone como sustituto de Nico Richotti, que ocupa plaza de foráneo, resulta ser un novato, donde su ansiedad le puede, y le hace cometer errores más propios de su bisoñez. Un Will Hanley, luchador, pero muy discontinuo. Y por último, Ian O'Leary, que lo vemos perdido y muy irregular.
El resto de jugadores que ya estaban de la anterior temporada, TODOS sin excepción, han respondido por encima de lo que se podía esperar, sobre todo Xavi Rey, de ellos solo podemos alabarles por su excelente labor.
No debe extrañarle al Consejo de Administración, encabezado por Félix Hernández, ni Aniano Cabrera, ni Alejandro Martínez, que esta AFICIÓN sea exigente. Y que conste que no es afición caprichosa, es una afición, que se conforma con muy poco, pero que no puede callarse ante la angustia de ver cómo su equipo, no tiene recursos suficientes o visos de tenerlos para evitar males mayores.
