La derrota del C.B. Canarias ante ICL Manresa, por 86 a 73 se fundamentan, entre otras cosas, en la falta de acierto, sobre todo en el tiro de tres puntos donde conseguimos un exiguo 20%, el control de la zona, donde significativamente, uno de nuestros pívots, un desconocido Blagota Sekulić, no es el que era, evita si puede jugar el uno contra uno, no amenaza con su tiro de tres, se limita a doblar y ser solidario, creemos que esto último no es suficiente para la calidad y el talento de Blaota, quien nos parece que sufre, salvo que se demuestre lo contrario, “un síndrome de falta de confianza agudo”. Y por último, unos árbitros muy permisivos, permitiendo el contacto excesivo y flagrante, pero que esto no influyó en el resultado.
Lo cierto que el equipo, trató hasta el final de dar otra imagen, ya que las diferencias era de verdadera paliza, 29 puntos durante varios minutos.
En estos momentos, si bien aún estamos en la lucha por los playoff, perdimos una oportunidad para apuntillar, pero el dichoso baloncito no quiso entrar como en otras ocasiones, situándonos en el noveno puesto de la Liga Endesa, con las mismas victorias que el octavo. Ahora, tenemos que mirar hacia delante, y el siguiente envite es el Fuenlabrada, un equipo que puso entre las cuerdas al Barcelona.
Foto: ICL Manresa
