La que hoy se denomina Liga Endesa o sea la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) era hasta ayer o al menos así nos parecía, la más competitiva de Europa, porque circulaba el dinero por doquier. Hoy por hoy, vemos como las Entidades (SAD), situadas en la zona media y baja de la tabla tienen el agua al cuello, y ello se debe, a la falta de inyección directa o indirecta de la Administración Local (Presente en nuestro caso), de las diputaciones o cabildos (Presente), y Autonómica (Ausente en nuestro caso)
La depresión económica del país, ha dejado al desnudo esa gran falacia; la ACB, levantada gracias a las subvenciones institucionales. Sin el/los pilar/es de las instituciones públicas, la ACB tiene un agujero presupuestario y por ende liquidez. Y la prueba de ello son los derecho televisivos, y que por ahora es una cesión gratuita a RTVE. ¡Vaya negocio!
Nos consta, que existe un “run run” entre los jugadores donde se comenta que en la ACB y en la Adecco Oro, se paga mal y tarde, ¡si es que se pagan!
¿La solución?
La solución, tal vez venga por adecuar los salarios internos de los ejecutivos de esa asociación, cambiar a los máximos responsables de la gestión de la Liga Endesa, por gente emprendedora y sentido común, y sobre todo, dejar que sus asociados participen plenamente en las decisiones de esa finca de unos pocos, que se llama la ACB.
