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    agosto 23, 2012

    UN DIOS CON PIES DE BARRO LLAMADO: ACB.

    Hace tiempo, y no estamos hablando de la era de los dinosaurios, existía una asociación, donde los recursos eran más que suficientes para que su engranaje funcionara. Nos estamos refiriendo a la ACB o como se conoce hoy en día por su sponsor como Liga Endesa.

    Su desmedido acopio de recursos, práctica que rallaba la usura, sin tener en cuenta, que a sus nuevos asociados les ocasionaban unos descalabros económicos, con sus pretensiones a modo impuestos revolucionarios, llegándose, hasta el punto de alejarse de la realidad que les circundan, obviando, por ejemplo, la situación de crisis actual del país, donde buena parte del tejido empresarial de España lleva camino de llevarse también por delante a muchos clubes. Históricos como Valladolid, Estudiantes o Joventut viven momentos críticos, la retirada de subvenciones amenaza seriamente el futuro de clubes en ascenso como el Gipuzkoa Basket (acaba de renunciar a la Eurocup).

    Una de las causas de la falta de ingresos en la ACB se concentra en la falta de empresas interesadas en convertirse en sponsor de los clubes que forman parte de la Liga

    Endesa, una competición reconocida ampliamente como la mejor liga de Europa y la segunda a nivel mundial por detrás de la NBA.

    Pero lo realmente curioso, es que la mejor liga de baloncesto de Europa no resulta interesante ni a los ojos de la audiencia televisiva, ni a los anunciantes ni tampoco a las marcas deportivas que visten a los equipos.

    ¿Por qué?

    Las respuesta, está en “ellos la crearon y ellos la están matando” Resulta preocupante como la gran mayoría de los equipos no tienen ningún contrato de esponsorización al uso sino un contrato del que más ha ofertado.

    Los sucesivos gestores de la ACB, han expulsado, con sus pretensiones económicas a las cadenas televisivas, encontrándonos en una situación tan esperpéntica como que la ACB ha cedido sus derecho de retransmisión al ente público RTVE llegando a un acuerdo para seguir unidos los próximos años, ¿Por cuánto? por nada o casi nada. Pero es que aquí no queda la cosa, puesto que, el horario será el domingo al mediodía y está por definir si será a las 12 o a las 12.30, hora ésta que puede coincidir CON MOTOS O FÓRMULA 1… de tal manera que los aficionados al baloncesto verán un programa que se llamará “motoformulabasket”.

    En resumen, se han cargado a “la gallina de los huevos de oro”. LA AMBICIÓN DESMEDIDA, le dio la vida a la ACB y ella ha acabado con la suya.

    Pocos equipos cuentan con el proveedor como sponsor del equipo, la gran mayoría de empresas no están interesadas en ello porque la imagen no compensaría la inversión necesaria. La demanda es escasa y la oferta sólo cubre unas existencias mínimas en un mercado aburrido y sin ideas.

    Todo el mundo señala como culpable de la mala gestión de la ACB, al director general ejecutivo, Albert Agustí. Aunque, sería injusto decir, que el ha sido el promotor de una situación donde se ha vivido como reyes, mientras otros, se han convertido en lacayos, por callar y mirar hacia otro lado.