Al equipo no se le puede pedir más en cuanto a lucha y entrega. El C.B. Canarias luchó, estuvimos vivos, siempre con esperanzas, a pesar de la derrota ante el Real Madrid por 94 a 85.
Hemos buscado los momentos apropiados para las entradas a canastas, con equilibrio dentro-fuera, y quizá nos ha faltado ese acierto en algunos lanzamientos, sobre todo desde la línea de 6,75, pero lo importante es ir haciendo bien las cosas e ir mejorando en agresividad y autoestima. Porque, este encuentro, creemos que supone, no una derrota, sino la lectura, que somos capaces de competir con cualquiera, y la prueba, que se hizo, enseñándoles los colmillos, ante una de los mejores equipos de Europa.
No quisiéramos finalizar esta reseña sobre el encuentro, sin significar la actuación arbitral, que tal vez no influyó en el encuentro, pero el color merengue tira mucho; y es que mientras, se le señalaba una técnica a Alejandro Martínez por sus protestas, justo en el banquillo contrario, no se hizo lo mismo con un Pablo Laso, que durante todo el encuentro gesticulaba y protestaba.
La verdad es que ha sido una pena porque se estaba haciendo un trabajo extraordinario, un gran trabajo colectivo, solo resta felicitar al grupo, y pensar desde ya, en nuestro próximo rival el Estudiantes.
