Se podrá opinar que no fue un encuentro vistoso, pero lo que sí fue; frenético, ardoroso, apasionante, jugado poder a poder, doblegando a un correoso Movistar Estudiantes, por 81 a 74.
Cierto es, que los aurinegros tuvieron que sufrir, pero tuvieron a su lado, en el momento, más importante a su AFICIÓN, que fue el trampolín para la victoria.
Pero, ciñéndonos al encuentro, el C.B. Canarias sufrió con la tela de araña, que montó el equipo estudiantil, maniatando nuestro juego interior, y superándonos en ataque, sobre todo en la contención de Pietro Aradori, donde Nico Richotti sufrió muchísimo en su marcaje, en parte, por la diferencia de envergadura a favor del italiano.
El punto de inflexión, vino a raíz de un empujón de Aradori sobre Javi Beirán, que le supuso una falta antideportiva, a continuación, el técnico del Movistar Estudiantes, Txus Vidorreta, incomprensiblemente, perdió los papeles, y sus reiteradas protestas, le ocasionó una técnica, a partir de ahí, vino un parcial de 14-0, que ponía al equipo aurinegro por delante en el electrónico (53-48).
Espoleados por la afición, el C.B. Canarias, tenía tocado a su rival, y apareció en el último cuarto, la figura de Nico Richotti, que sacó del tarro de sus esencias, dos triples, que llevaron al deliro a la afición, la puntilla, la pusieron Saúl Blanco con otro triple más, y la guinda la ponía Blagota Sekulić con un mate, que sería la resolución de un último cuarto, lleno de fe en la victoria.
Foto: C.B. Canarias
